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Tag Archives: salud ocupacional

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Accidentes que valen fortunas

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El Banco de Seguros pagó US$ 49,8: el año pasado en pensiones por accidentes.

Los accidentes laborales están cubiertos por un seguro obligatorio para el Estado y las empresas. Por año se producen, en promedio, 54 mil que generan altos costos a la sociedad.

La construcción es el sector donde suceden más accidentes cubiertos por el BSE.

JUAN PABLO DE MARCO sáb may 16 2015

El 10 de octubre de 1987, Jorge Martínez, en ese momento con 23 años, trabajaba en una granja avícola de Fray Marcos, un pueblo a 60 kilómetros de la capital de Florida. Sus patrones le habían ordenado que limpiara una mezcladora de ración.

Para ello, la máquina tenía que estar apagada. “No prendas la máquina que voy a meter la mano”, le avisó a su compañero. Él no escuchó el pedido, encendió la máquina y le cortó la mano.

No sintió dolor. “Sentía como si tuviera el puño cerrado”, describió.

Tras el incidente, fueron en el auto de su patrón hasta un sanatorio de Florida. Cuando el paciente llegó, alguien preguntó: “¿Y la mano?”. Le contestaron que había quedado en el galpón de Fray Marcos.

Un vecino había leído en un libro que en otros países se reimplantaban las manos amputadas. Por eso, pidió ir a buscarla porque, tal vez, en el Banco de Seguros del Estado (BSE) “se la podían pegar”, según contaron testigos del hecho.

Jorge fue transportado en un auto y la mano, colocada en un balde con hielo, en otro vehículo. Poco después, el accidentado llegó hasta el Departamento de Traumatología del BSE. Ya en el quirófano, un equipo liderado en ese entonces por el doctor Roberto Maslíah realizó una operación de 13 horas en la que llevó a cabo el reimplante. Le colocaron seis tornillos y una placa.

Al otro día de la operación, Jorge vio sus dedos. “Fue como nacer de vuelta”, comentó. Estuvo casi dos meses internado, tuvo que hacer fisioterapia y, luego de cinco meses, pudo volver a trabajar.

Renta.
Después de ese episodio, el Banco de Seguros del Estado resolvió pagarle una renta de por vida. Este tipo de subsidio lo perciben hoy unas 20.000 personas en Uruguay, informó a El País Mario Castro, presidente de ese organismo. “Es una cifra que se mantiene bastante estable”, opinó.

En ese organismo, hay médicos legistas que evalúan, basándose en la Ley 16.074, si determinado accidente provocará al trabajador un problema que no le permitirá volver a realizar la tarea que hacía antes.

Los médicos “evalúan si la reducción de la capacidad profesional alcanza al 10%”, comentó a El País Daniela Risso, integrante del estudio jurídico de Guyer Regules. Además de analizar el accidente, estos especialistas toman en cuenta el sueldo. Y sobre esas dos variables determinan el monto final.

En el último año, el Estado les pagó a unas 20.000 personas cerca de US$ 49:850.000, informó Castro. Martín Yezbak es una de las personas que hace uso de esta pensión. La recibe tras habérsele caído una pared cuando trabajaba para una obra en José Ignacio, hace nueve años. “No es mucho, pero sirve como ayuda”, aseguró.

Si bien cada caso y cada salario son únicos, el banco paga un promedio de 5.500 pesos por mes a cada una de las personas damnificadas.

Castro dijo que en los lugares donde más accidentes suceden es en el sector de la construcción. “Algunos tienen tratamientos largos mediante los cuales se terminan recuperando”, comentó el jerarca.

Gracias a su recuperación, Jorge Martínez pudo volver a trabajar. Logró retomar la mayoría de tareas que realizaba, aunque su mano reimplantada se le cansa más que la otra y, a veces, pierde la sensibilidad. “Si bien noto el calor y el frío, el tacto es distinto”, indicó.

Además de la recompensa económica, el BSE debe hacerse cargo de los medicamentos y otros gastos que haya provocado ese accidente. Por ejemplo, a Yezbak le debieron amputar la pierna. Le pagaron una ortopédica, muletas, bastones y los remedios.

Muchas personas que tuvieron accidentes laborales en Uruguay deciden entablarle un juicio civil a la empresa donde trabajaban por los daños y perjuicios que sufrieron. Yezbak se lo hizo a su empresa porque en ese momento no estaba en caja, y le pasaron los aportes mínimos, y eso lo perjudicó en la renta final que le dio el banco. “Lo gané enseguida”, dijo. Con ese dinero, pudo comprarse una casa.

Estos accidentes marcaron un antes y un después en la vida de quienes los sufren. Por ejemplo, Martínez aprendió “a valorar más las cosas más sencillas de la vida”. Considera al cirujano Maslíah como “un padre” por haberle devuelto la mano, con la que puede incluso manejar el teléfono celular con habilidad. “Lo llamo todos los 10 de octubre para agradecerle”, contó.

Normas del seguro de accidentes en la Ley 16.074.

La Ley Nº 16.074 de octubre de 1989 es la que contiene las disposiciones relativas al seguro de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales. El Capítulo III, de las rentas por incapacidades permanentes, detalla cómo deben calcularse las compensaciones. Estas solo son contempladas en caso de que la reducción de la capacidad profesional alcance un mínimo del 10%. Los valores varían al alza de acuerdo con el porcentaje de incapacidad que padezca el trabajador. La legislación abarca tanto a los obreros presupuestados como a trabajadores zafrales.

Lesiones de órganos están “tarifadas”.

En el Banco de Seguros del Estado existe un baremo que define los valores a pagar por las afecciones causadas a un trabajador accidentado. Cada miembro u órgano del cuerpo está “tasado”: desde el ojo hasta la falange de un dedo. Pero el BSE no facilitó a El País esa tabla. Un vocero sostuvo que ese baremo “es exclusivamente de uso interno”.

Existen, en cambio, numerosas sentencias que permiten conocer los valores aproximados que se pagan en esos casos. Para que la víctima de un accidente laboral pueda reclamar judicialmente una compensación, debe configurarse, por parte de la empresa, culpa grave en el incumplimiento de normas de seguridad y prevención, la cual habilita la procedencia de la reparación. La justicia también evalúa el accionar del trabajador, el cual puede determinar o coadyuvar en la causa del daño generado. En ciertas sentencias de condena, se estima el “porcentaje” de culpa del trabajador, cantidad que es eximida de la reparación patrimonial.

La jurisprudencia muestra los montos que se perciben de acuerdo con la afectación de un trabajador según el daño sea en la cabeza, las extremidades superiores o se hayan producido lesiones generalizadas, como en el caso de las quemaduras.

La amputación de la mano y parte del brazo izquierdo, en un caso ocurrido en la industria frigorífica con una máquina picadora, fue objeto de una sentencia que valuó el daño en US$ 38.835 en primera instancia. Por la amputación de dos dedos de la mano derecha, se fijó una indemnización de US$ 1.236. Ambas sentencias son de finales de los años 90.

Los montos pueden sufrir variaciones según las circunstancias del accidente. En 2007, se fijó un monto de US$ 2.500 para un trabajador que sufrió la amputación de parte del pulgar de la mano derecha.

En otro caso, una sentencia de primera instancia estimó en US$ 40.000 la reparación a un trabajador que sufrió el corte y amputación de la falange de un dedo de la mano izquierda.

Prodigiosa mano de la cirugía.

Roberto Maslíah, de 88 años, fue el cirujano que reimplantó la mano al trabajador avícola. Es reconocido como un pionero en la traumatología uruguaya. Se desempeñó como médico de la selección uruguaya de fútbol entre 1959 y 1974, y también fue el traumatólogo del Racing Club y del Club Nacional de Football, donde creó el Departamento Médico de la institución. Tuvo una larga experiencia como médico del combinado nacional en tres Mundiales de Fútbol (Chile 62, Inglaterra 66 y México 70), en las Eliminatorias y en las giras que lo llevaron a recorrer gran parte del mundo.

Fuente: Diario El País


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Se reglamenta el Trabajo Nocturno

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A partir del 1 de julio de 2015 entra en vigencia la Ley Nº 19.313 en la que se reglamenta específicamente el Trabajo Nocturno y en cuyo primer artículo manifiesta “que el trabajo nocturno supone un factor negativo para la salud de los trabajadores, el cual debe estar especialmente tutelado por las normas de seguridad y salud en el trabajo.”

En esta nueva Ley se establece el derecho de la mujer embarazada a solicitar un cambio del horario nocturno por uno diurno durante un año sin pérdida de la compensación que tuviera por realizar el primero, así como una compensación por trabajo nocturno no menor al 20%.

En el siguiente enlace se encuentra el texto completo de esta Ley:

Ver texto completo.

 


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En el trabajo, “al mal tiempo, buena cara”… siempre!!

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por Dr. Ernesto Velázquez
Posgrado en Salud Ocupacional

Que el mal humor crónico y la salud no se llevan bien, es una experiencia que casi todo el mundo a experimentado, y sin embargo, esta situación es tan común, que la insatisfacción laboral está siendo una de las plagas más difundidas a nivel global.

El Burn Out en algunos paises y profesiones llega a ser tan alto como el 60 %, y es un problema que no queda circunscripto al ámbito laboral sino que se va con la persona que lo padece hasta la casa y termina afectando todo el entorno familiar, generando así un círculo vicioso muy dificil de romper a menos que se tome plena conciencia del problema y se busquen activamente herramientas individuales y organizacionales para contrarrestarlo.

Tal vez no podamos controlar muchas condiciones de nuestro entorno laboral porque hay decisiones que no dependen de nosotros, pero si nos lo proponemos, sí podemos controlar y/o evitar las consecuencias más dañinas del mal humor y el estrés crónico.

Cuando nos enojamos o vivimos de mal humor y quejándonos, la mayoría de las veces sin ser conscientes de ello, nos vamos transformando poco a poco, el corazón se acelera, la presión sube, la adrenalina fluye a raudales y nuestras emociones quedan fuera de control entre muchas otras cosas.

En este estado, literalmente estamos al borde de un precipicio muy peligroso porque además del malestar propio que el mal humor o el estrés excesivo provoca, el cuerpo puede no soportarlo y sufrir las consecuencias en forma de un infarto cardíaco por citar uno de los más frecuentes.

Por eso conviene ser Consciente de nuestros estados emocionales, y una forma de logarlo es con observación, con auto-observación.

Todos los seres humanos somos capaces de auto-observarnos, pero lamentablemente es un don que no se ejercita con mucha frecuencia y la inmensa mayoría nos dejamos dominar por nuestras emociones lo que tarde o temprano, termina produciendo una muy mala calidad de vida.

¿Cómo se logra la auto-observación?

Del mismo modo que podemos llevar nuestra atención a cualquier parte del cuerpo que se nos solicite, también podemos llevarla más adentro, haz el siguiente ejercicio:

Observa la postura en la que estás ahora sentado, observa la sensación que te produce el contacto con el teclado, con el ratón de tu computadora, con el asiento, ahora deja las manos quietas y trata de identificar sin mirarlo, donde está tu dedo índice derecho, …ahora observa como el aire entra y sale por tu nariz, intenta mantener tu atención focalizada en este proceso, sólo observa, no fuerces, sólo observa. Comienza con dos o tres respiraciones completas y luego ve aumentando gradualmente. Recuerda, solo observa, no tienes que forzar absolutamente nada, alcanza con ser “plenamente consciente” de la sensación física que produce la entrada y la salida del aire por tu nariz.

Del mismo modo puedes observar el estado de ánimo predominante en este momento. No busques etiquetarlo, sólo obsérvalo.

Este ejercicio de auto-observación o de toma de conciencia de uno mismo, conviene practicarlo con frecuencia. De esa forma se desarrolla la capacidad de estar alerta a los estados de ánimo interiores y no ser asaltados por ellos en forma desprevenida. Esta mirada hacia adentro, nos ayuda a tomar distancia y por eso mismo, a ganar tiempo y ganar la libertad de decidir cual será nuestra respuesta más apropiada a la situación que se nos presente sin perder los estribos …ni las coronarias.

La observación de nosotros mismos nos lleva a la Libertad, a la libertad de elección. Con la observación perdemos la inocencia, nos damos cuenta, y aún cuando no podamos evitar sentirnos de malhumor, sí pierde el poder de dominarnos o de ser un mero acto reflejo inconsciente que nos atrapa y literalmente nos envenena sin que podamos hacer nada.

Sólo después de aprender a observarte y a tomar cierta distancia de ti mismo, estarás en condiciones de decidir si seguir en ese estado o hacer algo para cambiarlo. El cambio puede darse en la medida que nos apropiamos de herramientas como ésta de respirar conscientemente profundo y buscar conscientemente la paz mental.

En tanto no seas capaz de observarte, siempre serás una “víctima”, víctima de ti mismo en primer lugar y víctima de todas aquellas situaciones y/o personas que logran “sacarte” con facilidad.

“Conécete a tí mismo” y ten la certeza que definitivamente ganarás en Salud.


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El Peligro de Ignorar la Exposición Laboral a Tóxicos.

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Hemos visto que en nuestro país sigue habiendo personas que manipulan sustancias peligrosas sin tener idea de que las están usando.

Por ejemplo el cadmio es un metal considerado cancerígeno, es ampliamente utilizado en varias industrias y explícitamente está prohibida su utilización a menos que se le brinde a la persona expuesta todas las condiciones de seguridad e higiene necesarias para evitar su intoxicación (Decreto 183/982).

Más allá del riesgo de cáncer, hay un riesgo aún mayor de otras enfermedades graves, pulmonares, renales, oculares, cardiovasculares, etc y por esta razón la Ordenanza 145/09 del MSP establece la obligatoriedad de realizar controles semestrales en sangre y orina a todos los trabajadores que manipulen cadmio.

Lamentablemente no solo los trabajadores desconocen estos detalles, sino que los empresarios también y así los riesgos se potencian porque no se toman las medidas de seguridad apropiadas por ninguna de las partes.

Esto es solo un ejemplo de porque las empresas deberían cuidar su Capital Humano previniendo y vigilando la salud, y es la razón de ser de los Servicios de Seguridad y Salud Ocupacional como el que brinda Salud Laboral Uruguay.